Con una prosa sutil y punzante, esta novela habla sobre el sexo con pasión o sin ella, pero siempre innovador, arrebatado, como son los personajes que habitan el mundo de Manuel.
Unos personajes condenados a convertirse en pedazos del hombre de su vida, a pasar con más pena que gloria por su cama, una cama que, si hablara, podría contar mil batallas entre torsos esculpidos y bocas anhelantes.
Todos los hombres que pasan por los brazos de Manuel forman peldaños en pos de ese Adonis perfecto que le haga verdaderamente feliz.